Biofilia - El lenguaje de los Bosques
"El bosque ha sido, es y seguirá siendo el hábitat de quienes, además de amar la naturaleza y cuidarla, buscan una simbiosis profunda con su ser desde los espiritual para dialogar en silencio con los elementos que no han sido modificados, destrozados ni derruidos por el ser humano. Los que mantienen intacto el equilibrio de un sistema natural y animal que no para de alimentarnos y abastecernos".
Hasier Larretxea - El lenguaje de los bosques
Para aquellos que somos madres, padres o educadores el año comienza en septiembre y termina en el mes de junio. Es entonces cuando cerramos un ciclo de trabajo y crecimiento anual, nueve meses en los que hemos crecido, vivido y aprendido con intensidad y que son previos a esos meses de merecido descanso que es el periodo vacacional.
Como cierre de ciclo nos vienen a la cabeza pensamientos relativos a la evaluación, no sólo propia del desempeño académico de nuestras niñas y niños y nuestra propia práctica docente, sino también de las experiencias y vivencias que nos ha traído la vida en ese periodo. A veces caminamos por la vida sin tener la oportunidad de sentir profundamente, pasan los minutos, las horas y los días sin que nos parezca que ocurre nada excepcional, sin conectar con nosotros mismos y los que nos rodean. Parece que estuviéramos eternamente esperando que aquello que nos hace felices llegue.
En muchas ocasiones ocurre que eso ha llegado y no lo hemos percibido, estábamos demasiado distraídos y sobre-estimulados. Los momentos especiales y mágicos ocurren a diario, pero para ser capaces de percibirlos debemos estar muy atentos, reducir el ritmo, deshacernos de todo lo que nos sobra, parar, respirar y activar todos nuestros sentidos. Es entonces cuando todo cambia, la luz se abre paso, el oxígeno llena nuestro interior, la paz se instala en nuestro corazón y las piezas del puzzle de nuestra vida engranan para crear momentos y experiencias únicos. Esto ocurre por igual tanto en la infancia como en la edad adulta. Y, en estos momentos, la naturaleza siempre está presente, ese instinto que nos conecta con nuestro lado más espiritual y que nos hace sentirnos VIVOS.
Esto es para mi la biofilia, ese término utilizado por primera vez por Erich Fromm, psicólogo y filósofo humanista alemán y que la definió como "la pasión por todo lo viviente" y que terminó de perfilar Edward O. Wilson en su libro "Biophilia".
La tendencia biófila, manifestada por el amor a la vida, a la naturaleza, tiende a integrar y unir, a fundirse con entidades diferentes y opuestas, a crecer de modo estructural. Y no sólo podemos encontrarla en un bosque mágico o un paisaje natural excepcional, forma parte de nuestro yo, de nuestra personalidad, de nuestro día a día. No hace falta recorrer largos caminos para encontrarla, forma parte de nosotros mismos, porque todos somos naturaleza, todos somos y damos vida.
En este 2019 ya he tenido la "suerte" de conectar profundamente con esa biofilia, esa unión mágica y natural, en varias ocasiones. Una de ellas fue tropezarme con ese libro que me hubiera gustado escribir a mi misma, "El lenguaje de los bosques". Un libro donde la biofilia recorre cada una de las páginas para contar con enorme sensibilidad la conexión de una familia con los bosques y la vida en sus múltiples facetas. Hasier Larretxea me introdujo en un mundo de lucha, sacrificio y amor, mucho amor por los seres y la vida más cercanos y por esos múltiples retazos de existencia que se pueden sentir al caminar, trabajar y vivir en los bosques ibéricos, concretamente, en los mágicos bosques del Valle de Baztán.
Hace unas semanas, después de haber escrito a Hasier para agradecerle su libro, tuve la oportunidad de conocerle y volver a sentir esa sensación de unión, intergración y fluir con aquello y aquellos que están conectados con nosotros mismos por hilos invisibles. Me siento muy agradecida por este encuentro y todo lo que me ha aportado a nivel de crecimiento y satisfacción.
Estaba hablando de evaluación y a ella quiero volver. La evaluación supone un análisis, una reflexión con el objetivo de mejorar y avanzar. Y, con ella quiero empezar las primeras entradas de este blog, con una animación a la EVALUACIÓN PERSONAL para poder aportar a la infancia aquello que ya hayamos podido experimentar en primera persona.
Parémonos a pensar en cómo es nuestra relación con la naturaleza, qué nos aporta y en qué nos beneficia, dejemos que penetre en cada uno de los poros de nuestra piel, que percibamos como nos llena a través de los sentidos, conectemos con la naturaleza más cercana y reflexionemos sobre qué hacemos cada día por conservarla y mejorarla. Así estaremos más preparados para poder acompañar a los más pequeños en su propio recorrido de conexión con la vida. El próximo curso tenemos una nueva oportunidad para darnos cuenta de que, somos parte de un sistema de vida ancestral y faro para nuestro alumnado y nuestra familia, encendamos nuestra mejor luz para acompañar el crecimiento de nuestras semillas.
En este blog reflexionaré acerca de diferentes aspectos del ámbito educativo vinculados a la naturaleza: desde los espacios a los materiales, las propuestas didácticas, las metodologías educativas o las referencias y trabajos que nos pueden servir de inspiración, entre otras muchas cosas....una aventura desde y por la vida.
Referencias bibliográficas y enlaces de interés:
Larretxea, H. El lenguaje de los bosques. 2018. Espasa Calpe. http://www.hasierlarretxea.com/
Wilson, Edward. O. Biophilia. 1984, Harvard University Press, ISBN 0-674-07441-6.
Fromm, E. El corazón del hombre. 1964. México. Fondo de cultura económica. ISBN: 9789681603342.
Bruchner, P. Bosquescuela: Guía para la educación infantil al aire libre. 2017. Ediciones Rodeno.
Hueso, K. Somos Naturaleza. 2017. Madrid. Plataforma Editorial. ISBN-13: 978-8417002978.
La tendencia biófila, manifestada por el amor a la vida, a la naturaleza, tiende a integrar y unir, a fundirse con entidades diferentes y opuestas, a crecer de modo estructural. Y no sólo podemos encontrarla en un bosque mágico o un paisaje natural excepcional, forma parte de nuestro yo, de nuestra personalidad, de nuestro día a día. No hace falta recorrer largos caminos para encontrarla, forma parte de nosotros mismos, porque todos somos naturaleza, todos somos y damos vida.
En este 2019 ya he tenido la "suerte" de conectar profundamente con esa biofilia, esa unión mágica y natural, en varias ocasiones. Una de ellas fue tropezarme con ese libro que me hubiera gustado escribir a mi misma, "El lenguaje de los bosques". Un libro donde la biofilia recorre cada una de las páginas para contar con enorme sensibilidad la conexión de una familia con los bosques y la vida en sus múltiples facetas. Hasier Larretxea me introdujo en un mundo de lucha, sacrificio y amor, mucho amor por los seres y la vida más cercanos y por esos múltiples retazos de existencia que se pueden sentir al caminar, trabajar y vivir en los bosques ibéricos, concretamente, en los mágicos bosques del Valle de Baztán.Hace unas semanas, después de haber escrito a Hasier para agradecerle su libro, tuve la oportunidad de conocerle y volver a sentir esa sensación de unión, intergración y fluir con aquello y aquellos que están conectados con nosotros mismos por hilos invisibles. Me siento muy agradecida por este encuentro y todo lo que me ha aportado a nivel de crecimiento y satisfacción.
Estaba hablando de evaluación y a ella quiero volver. La evaluación supone un análisis, una reflexión con el objetivo de mejorar y avanzar. Y, con ella quiero empezar las primeras entradas de este blog, con una animación a la EVALUACIÓN PERSONAL para poder aportar a la infancia aquello que ya hayamos podido experimentar en primera persona.
Parémonos a pensar en cómo es nuestra relación con la naturaleza, qué nos aporta y en qué nos beneficia, dejemos que penetre en cada uno de los poros de nuestra piel, que percibamos como nos llena a través de los sentidos, conectemos con la naturaleza más cercana y reflexionemos sobre qué hacemos cada día por conservarla y mejorarla. Así estaremos más preparados para poder acompañar a los más pequeños en su propio recorrido de conexión con la vida. El próximo curso tenemos una nueva oportunidad para darnos cuenta de que, somos parte de un sistema de vida ancestral y faro para nuestro alumnado y nuestra familia, encendamos nuestra mejor luz para acompañar el crecimiento de nuestras semillas.
En este blog reflexionaré acerca de diferentes aspectos del ámbito educativo vinculados a la naturaleza: desde los espacios a los materiales, las propuestas didácticas, las metodologías educativas o las referencias y trabajos que nos pueden servir de inspiración, entre otras muchas cosas....una aventura desde y por la vida.
Referencias bibliográficas y enlaces de interés:

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